Ferreira Gullar

Hombre sentado

En este diván recostado
de tarde
en un rincón del sistema solar
en Buenos Aires
(los intestinos doblados
dentro del vientre, las piernas
bajo el cuerpo)
                            veo por el ventanal de la sala
parte de la ciudad:
                                estoy aquí
apoyado apenas em mi cuerpo delgado, mezcla
de niervos y huesos
viviendo
a una temperatura de 36 grados y medio
recordando plantas verdes
que ya murieron.


La muerte de Clarice Lispector

Mientras te enterraban en el cementerio judío
de San Francisco Xavier
(y el resplandor de tu mirar sepultado
estaba resistiendo todavía)
el taxi recorría conmigo la orilla de la Lagoa
en dirección a Botafogo
Y las piedras y las nubes y los árboles
en el viento
mostraban alegremente
que no dependen de nosotros


Traducirse

Una parte de mí
es todo el mundo;
otra parte es ninguno:
fondo sin fondo.

Una parte de mí
es multitud;
otra parte extrañeza
y soledad.

Una parte de mí
pesa, pondera;
otra parte
delira.

Una parte de mí
almuerza y cena;
otra parte
se espanta.

Una parte de mí
es sólo vértigo;
otra parte
lenguaje.

Traducir una parte
en la otra parte
        - que es cuestión
        de vida o muerte -
                                        será arte?


Arte poética

No quiero morir, no quiero
podrirme en el poema

que el cadáver de mis tardes
no venga a apestar en tu mañana feliz

                y la luz
que en tu boca encienda quizá por las palabras
- aun cuando nazca de la muerte -
            se sume a
            los otros fuegos del día
a los barullos de la casa y la avenida
            en el presente veloz

Nada que se parezca
al pájaro disecado momia
de flor
dentro del libro
            y lo que de la noche vuelva
se vuelva em llamas
            o en llaga
            vertiginosamente como el jazmín
que en un solo centello
ilumina la ciudad entera


Subversiva

La poesía
cuando llega
                        no respeta nada.
Ni padre ni madre.
                                Cuando llega
de cualquiera de sus abismos
desconoce al Estado y a la Sociedad Civil
infringe el Código de Aguas
                                            relincha
como puta
        nueva
            enfrente del Palacio de la Alvorada.

Y sólo luego
reconsidera: besa
                    los ojos de quienes ganan mal
                            mece en el regazo
                            a quienes tienen sed de felicidad
                    y de justicia

Y promete incendiar al país

Ferreira Gullar [Sâo Luís do Maranhão, 1930-2016], con lenguaje intenso articula compromiso político, memoria y exploración existencial transformando la experiencia cotidiana en reflexión universal, alcanzando una de sus cumbres en Poema Sujo, obra de extraordinario vigor.