Ana Cristina Cesar
En esta luna nueva
En esta luna nueva
soy diluvio o me ahogo.
y entre espectros que comprimen,
nada se cumple,
el destino se hace polvo.
De querella y harina se yergue un ojo.
Las voces caen como pétalos,
los períodos se ablandan,
oraciones enteras lentas se consumen,
en pozos hay sumirse de palabras sordas.
En esta luna nueva
soy centella o hulla inerte.
Enorme gusano entra cuerpo adentro,
entre los dientes, carne.
Arde el ente y escupe,
escupida inútil invadiendo espacio.
Moléculas blandas coleando,
víboras vagas rimándose,
poetas quietos entreviendo
cosas que fallecen.
En esta luna nueva,
soy cosa o poeta.
Un beso
Un beso
que tuviera un blues.
Es decir
que imitara feliz
la delicadeza, la suya,
así como un tropiezo
que se sumerge sordamente
en el reino expreso
del placer
Espío sin un ay
las evoluciones de tu confrontación
a mi sombra
desde la elección
inclinada sobre el menú;
un pescado a la parrilla
un novio
un agua
sin gas
de despegue:
lector ensordecido
tal vez extasiado
"al éxito"
diría mi censor
"a la escucha"
diría mi amor
siempre en blues
pero era un blues
feliz
indagando sólo
"What's new"
una cuestión
matriz
dibujada a tiza
entre un beso
y la renuncia intuida
de otro beso.
Conversación entre señoras
No necesito casarme
le saco lo que necesito
ya no salgo de aquí
dudo mucho
se acabó ese asunto de mujeres
se lo comió el gato y se relamió
él baila como un organillo
el escritor ya no existe
pero tampoco necesita volverse dios
hay alguien en la casa
¿Te parece que él aguante?
Sr. Ternura toca a la puerta
yo ni en cálculo
conspirando: yo hago la réplica
trampa: estoy loca por saber
ella es rara
también tú mientes demasiado
él me anda vigilando
¿A quién le vendiste tu tiempo?
No lo sé: me quedé con el izquierdoso
no tiene la menor lógica
pero ¿y el empleo?
él está tranquilo
creo que es mentira
no empieces
Sumario
Polly Kellog y Osmar, el chofer.
Dramas rápidos pero intensos.
Fotogramas de mi corazón conceptual.
Con un strapless azul-marino.
Engullo insolencias, pero con sinceridad.
Zonza, pero no tanto.
Antena de la plaza.
Artista del ahorro.
Absolutely blind.
Excitación del tal vez.
Salta charcos.
La boca hecha agua.
El ángel que registra
atrás de los ojos de las chicas serias.
¿Pero podré deciros que ellas se atreven?
¿O van, por requerimientos judiciales,
mucho más serias,
a lavar pecados que jamás sosiegan?
Ana Cristina Cesar [Rio, 1952-1983] convierte la intimidad en
escritura fragmentaria, irónica y confesional. Mezcla diario, carta y
poema para explorar el deseo, la identidad y la vulnerabilidad,
renovando profundamente la lírica brasileña contemporánea con audacia.
