Tres Poemas

Mascha Kaléko


 

 

La pequeña diferencia

Un inmigrante alemán

hablaba con Mister Goodwill:

“Cierto, da igual,

dije ahora land en vez de país,

dije patria en vez de homeland

y poem en vez de poema.

Es cierto estoy muy happy:

Pero feliz no soy.”

 

En el exilio

Tuve una patria bonita hace tiempo –

Así cantó ya el refugiado Heine.

La suya estaba a la orilla del Rin,

La mía en la arena de la Marca de Brandenburgo.

 Todos nosotros teníamos una (¡ver arriba!).

Se la devoró la peste, se deshizo en la caída.

Oh, rosita del matorral,

A ti te rompió la fuerza a través de la alegría.

 Los ruiseñores enmudecieron,

Buscaban un domicilio seguro,

Sólo chillan los buitres

En lo alto, sobre filas de tumbas.

Eso no será nunca, lo que fue,

Si es que llega a ser de otra manera.

Aunque la querida campanita suene,

Aunque ninguna espada tintinee.

 En ocasiones siento, como si

El corazón se me rompiera.

Tengo a veces nostalgia.

Lo único que no sé, es de qué.

 

 De viaje

 Me voy de viaje otra vez

Con mi silenciosa

Compañera, la soledad.

Nos quedamos las dos solas

Y no tenemos más nada en común

Que este punto en común.

 El extranjero es consuelo y tristeza

Y engaño como todo. Con el tiempo

Parece sueño nomás y soledad.


 Los tres poemas seleccionados pertenecen a la antología inédita, “Aún es el poema / un espacio. Tres poetas alemanas en español”, seleccionada y traducida por Geraldine Gutiérrez-Wienken