Reflexión Amorosa

Los besos que no resisten la prueba de las jornadas sencillas

son falsos

como las declamaciones sobre el furor de las batallas

de quienes no han visto la sangre y el lodo revueltos.

Para apuntar con tino en los combates

se necesita haber tenido un hijo

o haber amado mucho

así como no es posible hornear el pan con maestría

sin tener el pulso firme y la limpia mirada de un guerrero.